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Miomas uterinos

Qué son los miomas uterinos, qué síntomas pueden dar, cómo se decide el tratamiento y qué opciones de cirugía de mínima invasión existen.

Tener miomas no significa automáticamente que necesites cirugía ni que vayas a perder el útero. Dependiendo de tus síntomas, edad, número, tamaño y localización de los miomas, tu deseo de embarazo y tus objetivos personales, podemos optar por vigilancia, tratamiento médico o, cuando es necesario, cirugía.

Qué son y qué pueden provocar

Los miomas uterinos son crecimientos benignos del músculo del útero, muy frecuentes en mujeres en edad reproductiva. Pueden ser únicos o múltiples y no siempre dan síntomas, pero cuando lo hacen, lo más común es:

  • Sangrado menstrual abundante o prolongado, a veces con coágulos.
  • Anemia o deficiencia de hierro por sangrado importante o persistente.
  • Dolor, presión pélvica o sensación de peso.
  • Aumento del volumen abdominal cuando son grandes o múltiples.
  • Relevancia en una evaluación de fertilidad, dependiendo de su localización.

Dónde se ubican

  • Submucosos: crecen hacia la cavidad uterina; suelen relacionarse con sangrado y, en algunos casos, pueden tratarse mediante histeroscopia.
  • Intramurales: se desarrollan dentro de la pared muscular del útero.
  • Subserosos: crecen hacia la parte externa del útero y pueden dar síntomas de presión o volumen.

Para decidir el tratamiento no basta con saber cuánto mide un mioma: también valoramos su número, localización, el sangrado y la anemia asociados, el crecimiento, el dolor, tu edad y tu deseo reproductivo.

No todos los miomas necesitan cirugía

Algunos miomas pueden mantenerse en vigilancia y otros tratarse médicamente. Por ejemplo, cuando el problema principal es el sangrado, en pacientes seleccionadas un DIU con progestágeno puede ser una alternativa antes de considerar cirugía.

Si necesito cirugía, ¿me quitarán el útero?

No necesariamente. Existen dos alternativas principales:

  • Miomectomía: retira uno o varios miomas conservando el útero. Es especialmente relevante cuando existe deseo de embarazo. Los miomas retirados no vuelven a crecer, aunque pueden aparecer miomas nuevos con el tiempo, por lo que el seguimiento ginecológico continúa después.
  • Histerectomía: retira el útero y puede ser la alternativa más adecuada cuando ya no existe deseo de conservarlo o las características del caso lo justifican.

Mínima invasión: el abordaje preferido

Hoy la cirugía de mínima invasión es el abordaje preferido cuando es factible, incluso en muchos casos de miomas grandes o múltiples. Una cirugía abierta debería ser mucho menos frecuente y no asumirse solo por el tamaño del mioma.

  • Histeroscopia: para miomas que crecen total o parcialmente hacia la cavidad uterina, sin incisiones abdominales.
  • Laparoscopia: permite realizar miomectomías o histerectomías mediante pequeñas incisiones abdominales, con menor dolor y recuperación más rápida que la cirugía abierta.

Miomas, anemia y deseo de embarazo

Si el sangrado por los miomas te ha provocado anemia, además de tratar el mioma buscamos identificar y corregir la deficiencia de hierro, sobre todo antes de una cirugía. Y si tienes miomas y buscas embarazo, tener miomas no significa que no puedas embarazarte ni que todos deban retirarse: valoramos su localización y su relación con la cavidad uterina dentro del contexto completo de tu fertilidad.

¿Puedo pedir una segunda valoración?

Sí. Si ya te propusieron cirugía y cuentas con ultrasonido, resonancia u otros estudios, podemos partir de esa información para resolver preguntas concretas: si realmente necesitas cirugía, si puedes conservar el útero, o si es posible operarte por mínima invasión aunque tus miomas sean grandes. No necesitas empezar todo de nuevo.

Qué llevar a tu valoración

  • Ultrasonidos recientes.
  • Resonancia, si cuentas con ella.
  • Biopsias o estudios previos.
  • Resultados de laboratorio, especialmente si tienes anemia.
  • Propuesta quirúrgica previa, si existe.

Si no tienes todos estos estudios, también puedes agendar una valoración inicial y partimos desde ahí.

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